
GO_blog es el espacio concebido como lugar de encuentro, debate e intercambio, foro abierto del laboratorio de ideas de GO_to en relación a los conceptos que condicionan la actualidad y sobre todo a aquellos que la trascienden.
jueves, 13 de octubre de 2011
Infodiversidad y Serendipia
sábado, 14 de mayo de 2011
En la ciudad sostenible, más verde no es más ecológico

Daniel Carrero Zabala
Sobre el 1er Encuentro Internacional de Urbanismo Sostenible en Vitoria.
El gesto que me pareció más sorprendente del 1er Encuentro Internacional de Urbanismo Sostenible celebrado en Vitoria a finales de Marzo de 2011, fue protagonizado en las conferencias introductorias por el propio alcalde de la ciudad, Patxi Lazcoz. No es usual que un político admita errores, y menos aun, que pronuncie un discurso crítico con las típicas actitudes populistas y que parecen otorgar muchos votos. Fue una actitud valiente, para abanderar el premio de la Capital Verde Europea 2012.
A lo largo de las variadas ponencias del congreso, se abordaron numerosos temas que la ciudad ecológica requiere: eficiencia energética, tratamiento del ciclo del agua, materiales bajo emisivos, etc. Pero por fin se puso en crisis, esa idea populista de la que durante tanto tiempo se había enorgullecido la capital de Euskadi, el orgullo de ser la ciudad con mayor verde por habitante. Las tesis más avanzadas sobre sostenibilidad urbana explican que la ciudad más ecológica no es la que más espacio verde tenga, incluso en muchos casos un exceso de ello es negativo.
La ciudad es un ecosistema sociourbano, creado por el ser humano para el desarrollo de relaciones sociales y la cohabitación. El futuro de la humanidad pasa por un acertado planteamiento de las mismas, pues para el 2050 el 70% de la población mundial vivirá en ellas.
A diferencia de un ecosistema natural, la ciudad es un sistema abierto muy ineficiente, ya que para su supervivencia requiere grandísimos recursos importados del exterior: alimenticios, energéticos (gasolina, electricidad, gas…), materiales, etc; y necesita la exportación de grandes cantidades de contaminantes: basuras, gases efecto invernadero, escombros… De esta manera las ciudades poseen una huella ecológica mucho más amplia que sus límites físicos, y sin ser muy conscientes de los daños irreparables que genera lejos de nuestro conocimiento o nuestras fronteras. (p.e. consultar sobre Agbogbloshie, http://www.blacksmithinstitute.org/blog/?tag=agbogbloshie)
El compromiso de construir ciudades más ahorradoras y eficientes, que intenten producir sus propios recursos mediante energías renovables, huertos urbanos, compromiso con el reciclaje, reducción de emisiones de gases, es un objetivo muy loable a nivel europeo, pero no suficiente para el reto del desarrollo sostenible a escala mundial.
Las ciudades europeas tienen tamaños más o menos pequeños, pero las ciudades latinoamericanas o asiáticas y su imparable crecimiento, transforma el concepto de sostenibilidad urbana. El autentico reto para un Desarrollo Sostenible, tal y como Gro Harlem Brundtland planteó en el informe “Nuestro futuro común” para Naciones Unidas en 1987, recuerda que además del ámbito ecológico se encuentran la sostenibilidad económica y social. Y el autentico reto al que se enfrentan los urbanistas del s.XXI es a crear ciudades con una alta Eficiencia Social, que desarrollen sociedades equilibradas y generen un progreso homogéneo.
La necesidad de crear ciudades llenas de vida y actividad, con relaciones sociales sanas, evitando los desequilibrios sociales, aprendiendo de las diferencias y la mezcla de culturas, con nuevas maneras de relación y ocupación del espacio público, nos llevan a las reflexiones sobre las nuevas relaciones sociales que Joan Subirats disponía en el congreso vitoriano sobre la mesa de los nuevos urbanistas. (http://mecagoeneleixample.blogspot.com/2010/06/joan-subirats-guetos-en-barcelona.html)
El concepto innovador de la Infodiversidad, que evalúa la cantidad y la calidad de información social que activa una ciudad evaluado por metro cuadrado (ing/m2), nos lleva a plantear la importancia de ciudades vivas y compactas como modelos de sostenibilidad. Y revalorar la eficiencia social de la ciudad mediterránea y gótica, en frente a las ciudades difusas del modelo norteamericano. Permite analizar el problema que supuso la ciudad zonificada abanderada por Le Corbusier en los años `50, donde gigantescos barrios dormitorio dependen abusivamente del vehículo privado para ir a trabajar al downtown y generan autopistas, atascos y ciudades impaseables.
De esta manera, la desaparición del concepto de acera, la pérdida del comercio local y del mercado público, la revisión de la tipología de vivienda para nuevos núcleos familiares, el modelo de centro comercial con tiendas y restaurantes de franquicias multinacionales, la reconversión de las viviendas vacías o las infinitas utilidades del espacio público son las discusiones de la autentica ciudad ecológica del futuro.
En ningún momento pretendo despreciar la necesidad de espacio verde en una ciudad, ya hemos aprendido de los errores de la excesiva densidad del Bilbao de los ’80 o una Barcelona con necesidad de parques, pues es en estos espacios verdes donde se producen las interacciones sociales, así como en las plazas públicas. Pero un exceso de espacio verde, puede diluir dichos encuentros serendípicos, y es muy importante concentrar y distribuir con precisión estos lugares de interacción social.
Así pues, el reto de solucionar barrios excesivamente esponjados como Salburua o Zabalgana (http://www.urbanity.es/foro/rascacielos-y-highrises-eusk/2059-vitoria-nuevo-barrio-de-salburua-unas-20-torres-de-hasta-21-plantas.html), es mucho más complicado que haberlos realizado correctamente desde un principio, y eso que son muy recientes. Este tipo de urbanismo ocupa excesivo terreno, no promociona el éxito de los locales, implica excesivo gasto energético en transporte e instalaciones, encarece su mantenimiento y para colmo -esto es opinión personal- no ha creado una ciudad más bella. Mucho tendrían que haber aprendido sus diseñadores del magnífico ejemplo del casco viejo de Vitoria en forma de almendra y más de 850 años de antigüedad, que en un análisis de Infodiversidad, sin duda el casco viejo ganaría por goleada a los nuevos barrios.
lunes, 15 de noviembre de 2010
Infodiversidad ecosistémica y desarrollo sostenible
Desde que se formulara por primera vez el término de Desarrollo Sostenible en el informe Brundtland, la sostenibilidad ha derivado principalmente hacia una etiqueta comercial de casi cualquier producto, actuación o iniciativa política. Sin embargo, a pesar de tratarse de un concepto verdaderamente paradigmático de nuestra época, planteando por vez primera la toma de conciencia solidaria no sólo en el momento presente sino con proyección de futuro, su aplicación sesgada en ámbitos independientes hace que el término comience a desdibujarse y su significado se desvirtúe.
Apostemos por un entendimiento global del concepto de sostenibilidad, aunque ello conlleve cierto grado de utopía. En cualquier caso, que el concepto sea global no quiere decir que los resultados sean únicos o generalizables; quiere decir que en los procesos proyectuales y de análisis ha de intervenir una serie de factores que hará de éste un proceso complejo y transdisciplinar. Sería imprescindible usar el adjetivo sostenible sin limitarlo al apartado ambiental, incorporando los aspectos sociales y culturales de la actividad humana, en una concepción holística que valore el todo, las partes y su interdependencia, trascendiendo la manera de entender la relación del hombre con la naturaleza tanto romántica como maquinista.
Centrándonos en el quehacer arquitectónico, estas cuestiones resultan especialmente relevantes al tratar el desarrollo sostenible en arquitectura como generación de escenarios para las actividades sociales. La especie humana presenta un comportamiento profundamente social que ha desarrollado un grado de complejidad muy alto en sus inter-relaciones. Las necesidades humanas se satisfacen mediante una amplia serie de procesos y transacciones de altísima sofisticación. Como base de la actividad social, el ser humano ha construido escenarios reales y virtuales de intercambio. Cuanto mayor es el intercambio, mayor grado de progreso alcanza esa sociedad. Además, estos escenarios han sido garantía de progreso no sólo por albergar transacciones premeditadas, sino por dar oportunidad al encuentro fortuito: este hallazgo casual que pueda llevar a un avance notable en la trayectoria de un individuo o de una comunidad es lo que denominaríamos serendipia, presente, pongamos como ejemplo, en el espacio público de la ciudad mediterránea. Este concepto, depende estrechamente de los bits de información que existan en ese entorno y de la capacidad de activación de redes que presente el objeto proyectual, es decir, de su infodiversidad. Esta concepción de los asentamientos humanos como tejidos de información es análoga al funcionamiento de la biodiversidad: cuanto más rico el ecosistema, más nivel de información genético e intercambio material y energético.
El paradigma no es nuevo: lleva formulado más de dos décadas. La metodología sí lo es: la recuperación del método científico para cuantificar el impacto material e informativo de las acciones constructivas en el tejido urbano y social en el que se implanta, con vistas a un verdadero desarrollo sostenible de los ecosistemas.
domingo, 30 de mayo de 2010
Acupuntura Urbana
"La ciudad no es el problema, la ciudad es la solución.Una ciudad puede cambiar en dos años, no importa la escala ni los recursos financieros. Sin interferir en la planificación general se pueden realizar actuaciones rápidas de mejora en puntos concretos, es lo que yo denomino "acupuntura urbana"
Jaime Lerner
Arquitecto y político brasileño Jaime Lerner, que fue alcalde durante tres mandatos de Curitiba, la capital del Estado de Paraná del que también fue elegido gobernador en dos ocasiones.
Afirma con orgullo: "nunca fui más arquitecto que cuando fui alcalde!".
"Durante muchos años me han invitado a hablar sobre los problemas de las ciudades, pero pocas veces sobre las soluciones. Creo que se puede cambiar una ciudad a mejor en poco tiempo". Poner un museo en una zona degradada, ajardinar una plaza, peatonizar un eje viario o construir un teatro en una vieja cantera son algunos de los ejemplos que utiliza.
"Da igual la estructura de la ciudad, lo que hay que tener muy claro es de qué vive la gente y cuáles son sus necesidades para vivir y trabajar. Lo más sostenible es no gastar energía yendo de una función a otra, se trata de mezclar usos". Su ciudad, Curitiba, saltó a la fama gracias al revolucionario sistema de transporte que implantó consistente en "metronizar el autobús". Utilizando las calles existentes, se diseñó un circuito de carriles exclusivos para autobuses (cuyo diseño biarticulado también ha sido muy imitado) y un sistema de estaciones tubo en las que el usuario paga cuando entra. La estación y el autobús están al mismo nivel, no hay escalón, lo que facilita el acceso y hace el servicio más rápido.
"Empezamos con 25.000 pasajeros al día y hoy tenemos dos millones", comenta orgulloso. "La capacidad es de 300 pasajeros por bus que circulan con una frecuencia de uno a tres minutos y, según que líneas o estaciones, incluso de 30 segundos. Transportamos 18.000 pasajeros a la hora. Es un sistema que permite transportar más pasajeros y que es cien veces más barato que un metro. Ahora mismo, Nueva York está volviendo a plantearse construir otra línea de metro que requerirá una inversión de 4.000 millones de dólares y no se prevé que pueda acabarse hasta el 2021. Y esa línea no transportará más pasajeros que el bus que pasa por delante de mi casa. Defiendo la tesis de que el futuro está en la superficie".
Le gusta explicar a Lerner que el coche es necesario si se utiliza bien. "Es como una suegra mecánica, tienes que tener buenas relaciones con ella pero no puede controlar tu vida", indica en una frase que también se ha convertido en uno de sus lemas recurrentes. "Todo es bueno, tener metro, un buen sistema de superficie, taxis, bicicleta y coches. Pero lo importante es que todos no compitan por el mismo espacio".
Sobre la sostenibilidad, afirma que a veces se quiere complicar demasiado. "Es muy sencillo, se trata de calcular lo que se ahorra y lo que se desperdicia. Si el desperdicio es cero la sostenibilidad es infinita. De lo que se trata es de ahorrar cada vez más y reaprovechar al máximo. En general, siempre digo que hay tres cosas mínimas que ya son de mucha ayuda: utilizar menos el coche, separar la basura y vivir cerca del trabajo". Y recurre a otros ejemplos de su ciudad en la que, indica, en 1971 había medio metro de verde por habitante y ahora, aunque la población se ha triplicado, la proporción es de 51,50 metros cuadrados.
Y asegura que hay que hacer las cosas rápido. "Hicimos una calle peatonal en 72 horas. Antes había habido oposición al proyecto pero una vez lo probaron estaban todos encantados. Una vez superada la discusión previa, la ejecución tiene que ser rápida para sortear la propia burocracia administrativa, la utilización política y también nuestra propia inseguridad. A veces tenemos buenas ideas, pero con el tiempo empiezan las dudas y nos olvidamos que es un proceso que se puede corregir siempre. Es como un compromiso con la imperfección, no se pueden tener todas las respuestas antes porque entonces limitamos la creatividad. Y hacerlo rápido no quiere decir hacerlas mal. Pero la gente que busca siempre el consenso acaba perdido en reuniones interminables que no arreglan nada".
(TED_talk director-07/02/2008 ElPais 31/07/2005)